
El bello edificio del siglo XIX que alberga el hotel Silken Alfonso X
ha mantenido su singular fachada, lo que lo integra plenamente en el
centro histórico donde se ubica, junto a la Plaza Mayor y el
Ayuntamiento. Tras esa fachada que respeta la tradición se halla un
interior totalmente reformado, en el que los materiales y las líneas
contemporáneas otorgan un interesante contraste en el que lo antiguo y
lo moderno dialogan sin tensión para ofrecer un nuevo confort.