
Casa antigua del siglo XVI, construida en estilo Castellano,
situada en el lugar más bello de la ciudad: la "Carrera del Darro".
El hotel, completamente reformado, fue ocupado por la corte del Rey Carlos V y después por la clerecía. Su patio ha sido designado por la UNESCO de "interés artístico". Las habitaciones son muy luminosas. Desde las habitaciones se puede disfrutar de unas magníficas vistas.