
Paz, color, tranquilidad...encuentran su expresión en un Hotel lleno de encanto y buen gusto, donde el cliente podrá disfrutar de sus vacaciones en contacto directo con la naturaleza, además de una amplia variedad de instalaciones, esparcidas en sus 6.000m2 e insertas en un marco natural y con impresionantes vistas al barranco del Salao y a los restos del Castillo Árabe. Venga y adéntrese en el pequeño pueblo que habita en Alcadima y abra sus sentidos a una atmósfera de tranquilidad y relax.