
El hotel está ubicado en un edificio modernista de principios de siglo y está considerado por el departamento de turismo de Zaragoza como una visita de interés turístico. Fue diseñado por el arquitecto Julio Bravo y en sus tres fachadas destaca la decoración vegetal y floral en forja y piedra que enmarca los miradores acristalados y los balcones.